A veces por error nos creemos dueños del mundo, incluso de personas a las que subestimamos un poco, sí; de personas que son libres como el viento y que en un abrir y cerrar de ojos desaparecen.

 

Muchos estamos en una edad donde solo queda disfrutar, no aferrarse a mayor cosa, solo al hecho de ser feliz y de sobrevivir en un mundo que cada día se pone más loco. Estamos en esa etapa de la vida, donde los romances son fugaces pues hay un sinfín de turistas emocionales, de personas que va por ahí sabiendo que tampoco son dueños de nada ni de nadie.

 

Y es algo de lo que nos tenemos que contagiar, lavarnos esas ideas mentales de querer ser dueño o dueña de alguien más, si es así; porqué mejor no insistir en un matrimonio de velo y corona, aunque dudo mucho que con esto también se pueda amarrar a alguien más.

 

Por eso, solo mira al espejo y ve la edad que tienes; estas lo suficientemente joven para perder tu libertad también, porque aunque estés atado o atada a la soledad, mientras la tengas disfrútala al máximo, después desaparecerá.

 

No te creas dueño o dueña de nadie, sencillamente disfruta las 24 horas que tienen tus días y déjate llevar, sé libre tú también, pues cada etapa llega cuando tenga que llegar. No te apresures, no apures minutos que tarde o temprano llegaran, no te anticipes a ser la señora o el señor de alguien más, disfruta mientras seas joven, pues eso desaparece al despertar.

Sígueme en Instagram @jasmin.alfonzo