Muchas veces callé por miedo, pero otras porque mi voz fue apagada, mi mirada

se dirigía al suelo en donde pocas veces podía imaginar mis sueños hechos realidad.

Algunas veces traté de evitar que otra mujer fuera humillada, discriminada o

golpeada pero no tuve las fuerzas, estaba llena de miedo, pues esa mujer

pude haber sido yo.

Me entristecía cada vez que veía que otra mujer desaparecía, cuerpos cortados

por partes aparecían en las calles, no existía diversión en las calles solo existía

muerte, dolor y desesperación.

 

Era humillación la que encontraba en algunas entrevistas de trabajo pues

importaba más el color de tus ojos de tu piel y principalmente tu talla que el

conocimiento, la experiencia y la capacidad que tuvieras y aun estando dentro

de una empresa mi voz fue callada, fui discriminada por ser mujer.

Hasta que la vida me quitó la inocencia a través del dolor el sufrimiento la

indiferencia y sobre todo a través del miedo pues decidí no temer más, no callar más,

Grita si te hace falta.

no permitir la discriminación solo por ser mujer, entonces levanté la voz

para gritar por aquellas que no pueden hacerlo, por aquellas que murieron

implorando misericordia, pidiendo ayuda y que no fueron escuchadas

ni tomadas en cuenta, por cada mujer que desaparece sin poder despedirse,

 

por aquellas mujeres que son golpeadas y que aún no encuentran la fuerza ó

la valentía para creer en ellas y actuar, por aquellas que son amenazadas

de muerte si deciden vivir en lugar de sufrir.

No volveré a callar, yo creo en ti aunque aún no puedas hablar y sé que algún día

también podrás gritar ¡Libertad!

Mujer Poeta Mx