¿Te has dado cuenta de semejante injusticia del destino? ¿Cómo al final no importa lo que el mundo piense? Si es que tuviste la suerte de escoger al mejor, si encontraste a quien realmente te ame, o que le quede perfectamente calzado el título de ser el “indicado” porque y niéguenmelo quien se atreva… Que aún tienes muchas noches en que cierras los ojos y lo recuerdas, piensas en esa persona a la que amaste con todo de ti, pero aun después de intentarlo mil veces, de luchar, simplemente no estaban destinados a estar juntos. Recuerdos que solo se quedan en tu mente ahogándote poco a poco, tratando de tumbarte.

Si bien dicen por ahí las malas lenguas, una frase icónica: “Nada es para siempre” y efectivamente te puedo afirmar como todos tenemos a alguien que consideramos nuestro “nada” que anda por allí recibiendo otros besos, durmiendo en otras camas, incluso acariciando otra piel, entregando todo de sí mismo. Para bien o para mal, tu eres parte de ese amor que aunque se puso punto, no tuvo jamás un final aun cuando el tiempo a pasado y ambos tomaron caminos distintos, el con ella, y tú con él. Ambos tienen una promesa en el aire, que quién sabe si sea cumplida, pero siguen adelante tratando de olvidarse del pasado. Exploran otras almas, buscando la pieza que encaje perfecta… Pareciera que se han encontrado alguien que los reemplace, pero una palabra, un gesto, algo… Te hace volver al primer punto, donde te encuentras añorando su existencia, con la nostalgia a flor de piel.

Podrá sonar extraño, como si fueras una obsesión para mí, pero no es así. Tampoco es soledad o que me haga falta amor, simplemente es como hay distintos tipos de amores. Tal cual, todos tienen una marca que dejan en nuestro corazón según la edad, la intensidad y el momento en que se vivan. Éramos tan inmaduros… ¿te acuerdas? ese amor que aún continúa presente en nuestros pensamientos, y puedo admitir que algunas noches sigue apareciendo en mis recuerdos mientras sueño, especialmente cuando cierro los ojos y caigo profundamente dormida.

Tú fuiste ese alguien tan importante para mí, ese a quien no le importó jamás que tan loca, caprichosa o rebelde fuera. Quien se reía a carcajadas de mis locuras, y maldades. Quien me enseño a besar, a acariciar y desnudar el alma antes nuestras miradas, quien sentimentalmente me convirtió de niña a mujer y con quién pensé que podría quedarme toda la vida. Fuiste aquel con quien jure tantas veces un para siempre, con quien aún mantengo una promesa, puesto que aunque físicamente no estemos juntos. Una parte de ti sé a adueñado de mi alma, y tal vez, así sea para siempre.

¿Qué cruel es el destino no crees? ¿Y qué aferrados estuvimos nosotros no? Cuántas veces dijimos que hasta aquí, que ya no mas, pero al final pasa el tiempo y llegan los mensajes, las llamadas, las miradas y nuestra historia de amor continuaba. A pesar del tiempo, y de la distancia, seguimos enamorados.  Tengo claro cómo muchos han pensado o expresado que nuestra relación era muy enferma, ese ir y venir desenfrenado, o cómo nuestras emociones seguían el rastro del otro. Pero yo creo que logramos lo que muchos desearían alguna vez llegar a sentir una décima parte, que nos volvimos tan unidos que no podíamos ver la vida sin estar juntos. Pero, tarde o temprano uno se cansa de luchar, de quitar piedras del camino, de levantarse después de cada caída. Ocasionando que tiren la toalla, aun cuando eso significa romper tu corazón y de quién amas.

Para algunos fuimos muy valientes, para otros bastante cobardes. Pero lo que importa es cómo renunciamos, esperamos fatídicamente que el tiempo hiciera lo suyo, pero nos llevó por caminos muy diferentes. Ahora tu estas solo, sin ella, esa por quien me habías cambiado… y yo estoy con él. Han pasado los años y aunque parezca difícil de creer. E encontrado a alguien con quien logré sentir esa química especial, aunque no esas tormentas que tu provocabas en mí. Tú eres tempestad, adrenalina y en el encontré calma, totalmente diferente. Creo que al final también tiene que ver qué crecí, madure, y comprendí  que aunque suene cruel y doloroso. Pocas veces uno se queda con el amor de su vida, espero que también hayas entendido eso. Fuiste una persona correcta para mí, pero en el momento incorrecto. Tengo claro también fui eso para ti.

Quiero que algo quede claro en esto, soy muy feliz con él, con mi pareja. Aun cuando escribo estas líneas. Las cuales creo que lo hago para desahogarme, o simplemente para recordar el pasado y cuando leías como escribía, o tal vez por que extraño a la mujer que era estando contigo. Pero mira esto, la vida es tan diferente para ambos y los años han pasado dejando su huella, ya no escucho las mismas canciones, recibo otras flores, frecuento otros lugares e incluso lo que el amor significa y es para mí, a cambiado drásticamente.

No está mal nuestro pasado, no me arrepiento en ningún sentido de lo que vivimos. Creo mas bien soy una tonta romántica que extraña los días del ayer aun cuando tiene un presente que la hace tan feliz, aun cuando ese ayer también tuvo su presente, tal vez es solo ese detalle. Como existen amores que perduran por siempre, aunque terminen.

No sé si esta bien o mal el recordarte tanto, se que a mi pareja le molesta puesto que sabe que me sigue doliendo tu recuerdo. Pero respóndeme esto.. ¿No echarás de menos a esa persona que tan feliz te hizo, que te enseño a amar, ese con quien luchaste tantas noches por encontrar una forma de permanecer juntos aunque el mundo estaba en su contra? Puesto que al final del día, después de haber sido todo el uno para el otro, marcar nuestras almas. El destino nos dio una valiosa lección, y hoy en día solo somos un par de desconocidos. Qué tienen demasiados recuerdos en común…. Tal vez tú ya los has olvidado por completo, pero yo no.