En ocasiones me pregunto que es el amor, cómo definimos en realidad esa delicada palabra. Entonces me detengo a pensar más que emociones y sensaciones, más que algo físico, no es todo aquello que sale de repente de nosotros, algo que nunca antes hemos llegado a revelar con alguien más.

Es todo eso que permanece oculto en nuestro interior, lo que por miedo nos cuesta dar a conocer y que poco a poco sale a la luz; es lo atrevido lo pecaminoso y muchas veces vergonzoso, lo sutil y a la vez salvaje que nos obliga muy cariñosamente a ser de ese individuo o individua que nos robó el corazón.

 

Incluso podría llegar a decir que no era para nada cursi, por el contrario toda muestra de amor era empalagosa para mí; entendía que un beso era una gran muestra de amor, y que una caricia podría conducirme a algo más intenso, ahora; que por fin supe lo que era amar, me di cuenta de todas esas cosas que existían en mí, las que nunca antes había demostrado a alguien más.

El simple verbo de morder y reconocer la piel de mi amante me hizo saber que esa reacción de mi cuerpo solo se llevaría a cabo con él, no por capricho o por el momento de pasión, más bien porque supo despertar los demonios que hay en mi con su amor.

Por eso, amar más que cualquier gesto en común, es todas esas cosas y momentos locos que salen de nuestro interior, lo que jamás haríamos con alguien más, aunque creamos que sí.

Sígueme en Instagram: @jasmin.alfonzo